Otto Sonnenholzner renunció a la vicepresidencia y se perfila como candidato de la derecha

ACTUALIDAD | 07/07/2020

A las 8:30 de hoy, 7 de julio, Otto Sonnenholzner renunció al cargo de vicepresidente de la República. Por cadena nacional, se despidió asegurando que “Ecuador enfrentará una de las elecciones más relevantes de su historia y (…) el mejor servicio que se puede dar a nuestro país es trabajar en la construcción de un camino que nos lleve lejos de la inequidad, el hambre, el desempleo y la corrupción”. Aunque no lo confirmó, todo indica que será candidato para disputar la Presidencia en 2021.

El economista y radiodifusor de 37 años estuvo por más de 18 meses en el cargo y abandonó el Gobierno en plena crisis sanitaria, económica y política, signada por la corrupción. Sin embargo, Sonnenholzner se fue agradeciendo a Lenín Moreno por su confianza y por “dar los primeros y difíciles pasos para sacarnos de ese modelo fracasado”. No dijo nada sobre cuál es el modelo de Gobierno del que participó y al que llegó, no por el voto popular, sino por ser “de buena cuna”, como dijeron los referentes políticos de la derecha.

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Hacer política sin sentirse político

El ahora exvicepresidente aseguró que nunca le interesaron a los honores y que, a pesar de hacer política, lo hizo sin sentirse un político. Dijo que aceptó ejercer la función pública para resolver problemas desde el servicio, y no como parte de una campaña política, como sospechan algunos de sus detractores. Destacó las “medidas pragmáticas” de “eficiencia” y “austeridad” que tomó como parte del Gobierno. En ningún momento dedicó su discurso a hablar sobre las políticas implementadas que están llevando al hambre, la pobreza y el desempleo a miles de ecuatorianos.

Se centró en criticar al gobierno anterior y sobre esa base pidió “unir fuerzas para resolver los problemas de la gente”, renunciado a los intereses particulares, enfocándose en los objetivos comunes, para construir un futuro mejor.

Un candidato anticorreista

El analista político Jacobo García, sostiene que la renuncia de Sonnenholzner forma parte de una estrategia preelectoral y se dio en este momento, porque  no era una decisión que dependía de él, sino de sus patrocinadores. “Hasta que Nebot no hablara, Otto no podía dar ningún paso”, aseguró.

Para García, “es evidente que Otto se presentará como candidato presidencial”, lo que no se sabe es quién lo acompañará en la papeleta. Las encuestas indican que Sonnenholzner es el mejor posicionado dentro de las filas gobiernistas y del espectro de derecha o centro-derecha. Algo comprensible, teniendo en cuenta el momento de crisis de liderazgo que hay en el país y, sobre todo, en la propia derecha. “Nebot no va, el PSC está en uno de sus peores momentos y Lasso está luchando por no caer en el olvido”, señaló el analista político. Esto permitiría que la coalición que acompañó al Gobierno durante estos tres años no pierda el poder y continúe con lo único que los une: el deseo de “descorreizar” el país.

Sobre el discurso de despedida, García dijo que Sonnenholzner hizo un guiño al sector anticorreista, que lo cobijó e hizo posible que llegara a la Vicepresidencia, y se mantuvo sin criticar al Gobierno. Además, trató de defender su gestión que fue más relevante y diferente a la de otros funcionarios.

Es político y es de derecha

Jacobo García marcó dos elementos centrales para entender a Otto, el primero tiene que ver con su origen. “Por mucho que él se defina como un ‘no político’, viene de las élites guayaquileñas vinculadas al mundo empresarial y político, relacionadas con el Partido Socialcristiano (PSC). Si bien él no era un hombre de partidos, viene de ese mundo”.

El segundo elemento es la necesidad de Sonnenholzner de hacer una gestión posicionándose desde atributos propios: “un hombre de acción, pragmático, que busca soluciones y conciliador”. En este contexto, él decide dar el salto porque “cree que ya hay un capital acumulado, un posicionamiento durante estos meses que le permite, a partir de ahora, seguir construyendo hacia 2021”, concluyó el analista político.

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El 24 de mayo, en el acto de conmemoración de la Batalla de Pichincha, Otto Sonnenholzner agradeció a los militares por su “compromiso con la democracia” durante el Paro Nacional de octubre del 2019. En esa oportunidad también se plegó a las ideas que defiende este Gobierno y se comprometió a “seguir haciendo lo correcto por encima de lo popular” para exigir “sacrificios y esfuerzos” a todos.

En varias oportunidades, Sonnenholzner se refirió a Ecuador como un país con un sector público “obeso e ineficiente” donde reina el despilfarro y el irrespeto a los recursos públicos. Nunca se lo escuchó hablar sobre cómo afectó la desinversión sostenida al sector de la salud, el más golpeado por la pandemia. Tampoco dijo cuánto ahorraría el Estado si, en vez de desvincular a servidores públicos, se utilizaran bien los recursos y no fueran a parar en manos de personas ubicadas por el Gobierno en lugares estratégicos para enriquecerse. (I)


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Publicado por Voces

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