En Ecuador, los medios hegemónicos son aliados de los grupos de poder

ACTUALIDAD | 01/07/2020

Este miércoles, 1 de julio, periodistas, investigadores de la comunicación y de la opinión pública llegaron a una conclusión: los medios de comunicación privados actúan para “proteger” y “sostener” a los grupos de poder. De esta manera, el Gobierno y los grandes grupos económicos logran posicionar ciertos temas en la agenda e invisibilizar otros. Ante esta realidad, la ciudadanía ecuatoriana legitimó a los medios alternativos que, en escenarios de conmoción, se animaron a contar “otra versión” de lo que sucede en el país.

Los medios digitales VOCES y Hoja de Ruta organizaron el panel “El Discurso Político y el Rol de los Medios”. En él participaron Carlos Rabascall, periodista y precandidato presidencial; Isabel Ramos, catedrática de la comunicación de FLACSO-Ecuador; Fabricio Vela, periodista y conductor de “A Primera Hora”; Paulina Recalde, directora de la consultora Perfiles de Opinión; y Andrés Durán, director de VOCES.

Poder y relato mediático

Entre los temas abordados, se mencionó el derecho de los ciudadanos de acceder a información veraz y contrastada. Rabascall consideró que esto es algo que no se cumplió, por ejemplo, en el Paro de octubre de 2019 y en el contexto de la pandemia. “Lo que trataron de hacer es ocultar la realidad” para “construir una verdad única”. Algo similar a lo que ocurre con el discurso político que se abstrae de la realidad y “excluye a determinados sectores de la población”. Los grandes medios no informan sobre cómo otros países inyectan recursos públicos en la economía para cuidar el empleo. El Estado ecuatoriano, en vez de tener más presencia, retrocede en áreas como salud y educación, que resultan fundamentales para el desarrollo social. Aquí, se sigue viendo al FMI como la única salida.

Para Isabel Ramos, los medios privados, además de ser actores políticos, entienden que “el interés económico está por encima de las necesidades de información de la ciudadanía”. Por ello, Lenín Moreno estableció una alianza estratégica con estos actores para tener un “blindaje mediático”. La catedrática sostuvo que “hay que militar una comunicación distinta, por fuera de la comunicación mediática”. Para ello, se debe atender a la precarización de los periodistas, pluralizar el espacio mediático, y exigir la división tripartita para el espectro radioeléctrico.

Lenín Moreno recibió a los dueños de los medios privados el 13 de julio de 2017.

Fabricio Vela, calificó como una “falacia” la idea de que los periodistas ejercen su oficio con libertad de expresión plena. “En teoría, se busca una multiplicidad de voces para convertirlas en una pieza periodística”, pero esto no siempre se cumple debido a la línea editorial de cualquier medio (oficialista u opositor), que sesga y marca qué temas se abordarán con mayor o menor prevalencia, a quiénes se entrevistará y dará mayor o menor visibilidad. Además, refiriéndose al discurso político, resaltó que todos los gobiernos sufren un desgaste y pierden credibilidad con el paso del tiempo, pero -en este proceso político- “la palabra de Lenín Moreno se ha devaluado” porque hace anuncios que luego se rectifican o no se concretan.

Durante los últimos años, los medios tradicionales de comunicación perdieron credibilidad en Ecuador. Paulina Recalde atribuyó esa derrota a la prevalencia del relato oficial en la “prensa corrupta”, como la denominaba el expresidente Correa, que se convirtió en antagonista de las demandas que el pueblo le hace al Gobierno. “Sin las redes y sin las voces de medios alternativos, Octubre y la pandemia no se contaban”, sentenció.

Periodistas de VOCES cubriendo el Paro Nacional de octubre de 2019.

La consultora de opinión pública dijo que la gestión del Gobierno no atiende las demandas del pueblo. Aseguró que el 60% de la población está preocupada por la situación económica (desempleo, crisis y pobreza) y que los actores movilizados en contra del ajuste son vistos por el Gobierno como un “enemigo interno” al que solo se lo reconoce como “saqueador y desestabilizador”. Recalde afirmó que “el Gobierno es fundamentalmente indolente con lo que está viviendo Ecuador” en la crisis sanitaria, al ocultar o falsear cifras, al culpar a los ciudadanos por la situación y al no contenerlos.

En la misma línea, Andrés Durán, recordó que durante la cobertura del Paro Nacional de octubre, los medios hegemónicos trabajaron con una agenda completamente cerrada, ocultando lo que sucedía en las calles y bloqueando algunas fuentes de información que no pertenecían al Gobierno. “Los medios digitales y la plataformas de investigación vienen a cubrir ese vacío en la democracia ecuatoriana”, son esos espacios donde se busca investigar, contextualizar y contrastar los datos para “dar testimonio en tiempos difíciles”. Para evadir los intentos de censura, se deben buscar canales que permitan dejar la informalidad, crecer y crear contenidos en función de la democracia.

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Durán indicó que el pacto de los medios con el Gobierno y los grupos económicos no permite que nuevas voces puedan aportar sus puntos de vista. Bajo la sombra de la pauta publicitaria, han crecido agencias como La Posta, que incrementó su facturación un 605%. En este sentido, resulta necesaria la intervención del Estado para que exista una mayor regulación y control de los medios de comunicación digitales. Escapando a la censura, estos nuevos medios logran construir discursos que evidencian el reparto del país y muestran la pésima gestión del Gobierno, que genera masivas protestas en las calles.

El discurso de la traición

El discurso político de la Revolución Ciudadana, que centra en la idea de “traición” todo lo ocurrido en los tres años de Lenín Moreno en el poder, no resulta suficiente para explicar los acontecimientos de los últimos años, aseguró Isabel Ramos. La investigadora insiste en que Rafael Correa llegó al poder sin estructura política y que para gobernar tuvo que construir alianzas con distintos grupos de poder; allí, había fuerzas territoriales, oligarquías locales y diversos actores políticos. Es decir, Alianza País se construyó sobre una base compleja y la traición puede operar en términos personales, pero no políticos.

El show de la corrupción

Paulina Recalde señaló que existe una espectacularización de la corrupción. Se observa un tratamiento liviano de estos casos que irrumpen en la escena mediática, pero que no tienen un correlato en la justicia. Así, la ciudadanía observa el montaje como un show donde alguien que repartió un hospital ocupa el mismo lugar que alguien que pretende organizarse políticamente. Este juego rinde sus frutos cuando los medios y las redes juzgan y declaran culpables.

La detención del asambleísta Daniel Mendoza ocupó las primeras planas de los medios.

Para Isabel Ramos, “las entidades de control, como la Fiscalía, actúan para los medios”, calculan los allanamientos con el horario de los medios audiovisuales. “Utilizan el espectáculo de la corrupción como herramienta de aniquilación política del adversario y como disciplinamiento y silenciamiento de la fuerza propia del Gobierno Nacional”, aseguró. Esta situación “busca incidir en las elecciones de 2021” y deslegitimar a una tendencia política, dijo Rabascall. De esta manera, no se considera corrupción que se paguen los bonos de deuda a precios exorbitantes.

Fabricio Vela indicó que el rol del periodismo es investigar y presentar los resultados de la investigación a la opinión pública, sin necesidad de acudir a la justicia. Sin embargo, precisó que la Fiscalía es selectiva, ya que dependiendo quién denuncie o qué se denuncie se da paso o no a un proceso judicial. Siguiendo esa línea, Andrés Durán habló de las supuestas investigaciones periodísticas que encaran los medios de comunicación financiados por el Gobierno, los grandes grupos económicos y los organismos ligados al gobierno de Estados Unidos. Todas estarían direccionadas a atacar a unos para seguir en el poder, perjudicando los intereses de la mayoría de los ciudadanos.

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Institucionalidad

El periodista Carlos Rabascall dijo que resulta necesario actualizar la Ley de Comunicación, para ayudar a fortalecer los medios alternativos y para recuperar los medios públicos en su autonomía financiera y en su línea editorial. Al incluir a los medios digitales, se podrá democratizar la pauta oficial para otorgarla de una manera más justa.

Lo que le preocupa a Isabel Ramos es la connivencia de los medios de comunicación y del Gobierno en el proceso de “demolición de la institucionalidad del Estado” que comenzó en 2015, al atacar al Consejo de Participación Ciudadana, la Contraloría General del Estado, el Consejo Nacional Electoral, la Corte Constitucional y la Fiscalía General.

Ecuador enfrenta algunos retos fundamentales para los próximos dos años. Recalde hizo un llamado a recuperar las instituciones, para salir de la “intitucionalidad transitoria”. La crisis sanitaria fue el contexto ideal para mostrarnos que Ecuador necesita instituciones robustas, un claro rol de lo público y un Estado presente. De otra manera, la sociedad exige a los medios, cuestiones que debería resolver el Estado.

Finalmente, Andrés Durán pidió combinar la dinámica institucional y la participación ciudadana para poder construir algo que represente a la mayoría. (I)


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Publicado por Voces

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